Sala de prensa

Fecha: 30/03/2009
Redactor: Claire Prentice (Sunday Herald)
Intercambiando por todo el mundo
En la era moderna, el pago con tarjetas de crédito o cheques bancarios era hasta ahora lo habitual. Sin embargo, la contracción del crédito ha provocado el resurgimiento de una antigua forma de comercio: el trueque.
Aunque parezca algo propio del comercio medieval, de agricultores o de hippies, el trueque está en auge entre una nueva generación que, o bien quiere salvaguardar su efectivo, o simplemente no puede pagar con dinero algunas cosas.
Frente a la incertidumbre económica y la imposibilidad de obtener crédito de los bancos, un número creciente de empresarios de todo el mundo está recurriendo a un sistema de comercio que creíamos muerto.
En el pasado, el trueque se usaba a nivel local y era un asunto poco relacionado con la tecnología. Ahora, Internet permite el uso del trueque superando las fronteras internacionales.
A nivel mundial, el trueque está viviendo un aumento de hasta el 200 por ciento en nuevos miembros. Entre ellos se incluyen todo tipo de negocios, desde los carpinteros hasta los diseñadores o los abogados. Mientras que algunos productos sólo se ofrecen dentro de su propia comunidad, muchos otros se ofrecen de manera mundial.
En el Reino Unido, las empresas ven el trueque como una respuesta creativa a sus problemas de liquidez. Y no se limita a sólo a las pequeñas empresas: un estudio reciente realizado por la Cámara de Comercio Británica puso de manifiesto que el 56 por ciento de las empresas tienen dificultades para acceder al crédito, mientras que el 43 por ciento pronostican que su volumen de negocios caerá hasta un 50 por ciento durante los próximos tres meses.
La situación es similar al otro lado del Atlántico, donde se ha producido un descenso del 30 por ciento en los préstamos a las pequeñas empresas, según la Small Business Administration.
Las empresas americanas dedicadas a facilitar intercambios empresariales informan que ha aumentado el interés en el trueque. 'Con el colapso del sistema bancario, las personas están volviendo a lo esencial. Hay una necesidad de examinar mecanismos alternativos de financiación.'
La Hebridean Liqueur Company es una de las empresas usuarias del sistema de trueque. A través de estos intercambios, la empresa ha comenzado a vender su producto en Nueva York.
Roy Lewis, director general de Hebridean Liqueur Company, destaca que para él el trueque no es un sustituto de las ventas tradicionales, sino una fuente de ingresos complementaria. Esta empresa planea aumentar su actividad de trueque durante este año 2009 como medio para conservar efectivo y aumentar su cartera de clientes.
Lewis dice: 'Me atrajo la idea de obtener más negocios que de otra manera no habríamos tenido. Además, de obtener cosas que de otra forma hubiera tenido que pagar con dinero'.
Aprovechando el alcance mundial de Internet, muchos intercambios han crecido incluyendo a empresas de todo el mundo y llegando a generar un valor estimado de 3 billones de dólares a través del trueque empresarial, sólo en los EE.UU.
La International Reciprocal Trade Association (IRTA) es una organización sin ánimo de lucro que fomenta los sistemas modernos de trueque en todo el mundo. El IRTA ha observado un aumento de hasta un 35 por ciento en nuevos miembros durante el último año, a la vez que algunas de sus empresas miembros notifican un 80 por cienro de aumento en su actividad de trueque en los últimos meses, porque su flujo de caja está menguando y se ven obligadas a buscar alternativas creativas a la economía monetaria.
Ron Whitney del IRTA dice: 'Cuando están en una economía difícil, los empresarios buscan mercados alternativos para compensar las pérdidas comerciales. Los intercambios representan una nueva manera de hacer negocios.'
Joe Thompson, un pintor y decorador de Dundee que emigró a Ohio hace 20 años, vió que no estaba publicitado en ninguna otra parte que no fuera el periódico local y se anunció en Craiglist. En seguida, fue abordado por una empresa que le ofreció 2.000 dólares para pintar sus locales, 700 dólares en efectivo y el resto por intercambio. Desde entonces, ha sido recomendado para una gran cantidad de nuevos clientes y está satisfecho con el sistema.
'Honestamente, creo que este mes no podría poner comida sobre la mesa si no fuera por el trueque', dice Thompson. 'A través del intercambio, he ganado lo suficiente para pagar las facturas de mi casa y comprar comida. Además, he obtenido un contable para hacer mi declaración de la renta y un dentista para arreglar los dientes de mi hija'.
Los expertos señalan tres razones por las que el trueque es tan atractivo en una recesión económica. En primer lugar, las empresas pueden encontrar nuevos clientes y usar sus stocks y excesos de capacidad. En segundo lugar, un cliente satisfecho a través del intercambio a menudo acaba siendo un cliente de pago. En tercer lugar, pueden obtener lo que es difícil de pagar con dinero en efectivo.
El trueque de bienes y servicios se trata como una simple venta en cuestión de impuestos. Los intercambios formales se registran como cualquier otra transacción. Los intercambios informales entre particulares y pequeñas empresas se llevan a cabo desde hace décadas y, mientras que algunos pagan impuestos por ellos, otros operan dentro de la economía sumergida.
El Scottish North American Business Council fomenta y facilita el intercambio de conocimientos, bienes y servicios entre América del Norte y Escocia. Su portavoz, Allan Hogarth, afirma que la organización acoge con satisfacción el crecimiento del trueque de bienes y servicios: 'El trueque tiene sentido en el clima actual. Lo que estamos viendo es un retorno a un momento en que el trueque fue una forma natural de vida, con Internet substituyendo el clásico carro de caballos como método de entrega'.
Las transacciones de trueque ofrecen una oportunidad a las empresas que han sido rechazadas por los prestamistas en la economía real, ya que sólo se tienen en cuenta los productos o servicios que pueden ofrecer en lugar de sus cuentas de efectivo.
El trueque no se limita a empresas, sino que también es usada por los profesionales autónomos: personal docente, abogados, contables, profesionales de los medios de comunicación, diseñadores, arquitectos, e incluso niñeras, que ofrecen su experiencia a cambio de bienes y servicios que van desde barcos a ordenadores portátiles.
John Moore obtuvo su primer trueque hace 20 años cuando creó una empresa de limpieza de alfombras. Consiguió el dinero suficiente para comprar el equipo necesario para emprender la actividad, pero no tenía dinero para promover el negocio. Así que obtuvo publicidad en su ciudad natal ofreciendo sus servicios a cambio de flyers y tarjetas de visita. 'Lo siguiente fue realizar una limpieza de alfombras a cambio de recibir mi declaración de la renta y un apartamento para las vacaciones'. Y concluye: 'El trueque es una manera brillante y fácil de hacer negocios. A medida que la recesión se profundice su demanda va a crecer y crecer'.
